Si usted está haciendo una Tesis

1 Su ordenador es peligroso, nunca confíe en él

Dropbox - Secure backup, sync and sharing made easy.

Antes de que comience a escribir y guardar compulsivamente todo artículo que tenga una palabra relacionada a su tema de investigación, recuerde, los ordenadores fueron inventados por el demonio, ergo, hacen las cosas más increíbles para joderle a uno la vida, además llaman a los malos espíritus que habitan en los ladrones y son objetos que suelen desaparecer si uno les da la espalda, o aunque no se las de, a mano armada. Esté preparado, no confié en él, guarde y reguarde su información, el mejor lugar para estar alejado del demonio es la nube, así que primer recomendación, abra una cuenta de Dropbox, ¿qué es eso?, un programita que llevará sus archivos a la nube lejos de los demonios sencillos (hay demonios muy perversos, pero si lo están siguiendo, ¿para qué hace una tesis?, mejor dedíquese a buscar un exorcista o algo), usted instala la aplicación, la aplicación crea una carpeta llamada -¡chan, chan!- Dropbox, y esa carpeta contiene otras dos carpetas Photos -que significa en español Fotos- y otra llamada Public -sí, sí, Público, en español-; y ya está, todo lo que guarde en la carpeta Dropbox se irá a la nube -siempre y cuando esté conectado al internet-.

Si entiende un poco de ingles aquí un bonito vídeo ilustrativo: https://www.dropbox.com/screencast

En fin, la idea es que mueva su carpeta donde guarda todo lo relativo a la tesis dentro de la carpeta de dropbox, y así en caso de defunción, extravío, robo, o ataque virulento extremo, usted tenga un buen respaldo de sus archivos para no tener que volver a empezar.

Dropbox tiene tres tipos de cuenta, Basic, Pro 50 y Pro 100, la primera es gratis y puede disponer de 2GB de espacio, más que suficiente para su tesis. Si lo convencí saque una cuenta por aquí http://db.tt/5bUIDjx y a mi me regalarían 250MB más.

1.1 Si usted no está solo

Google Docs

Otra forma de guardar sus archivos un poco menos sencilla, pero con otra clase de beneficios, es usar Google Docs, si tiene cuenta en gmail no tendrá que registrarse, si no -deje de creerse mi amigo-, puede abrir una cuenta google y listo. Google Docs no instala nada en su ordenador, es más quiere que se olvide de él, la idea es que usted desde donde se encuentre abre el navegador que más le guste, y desde él edita sus documentos que no se guardan en su disco duro sino en la nube -quizá debí explicar desde al principio, que  la nube, es como se le llama al no lugar de internet, es una metáfora que significa que sus archivos, servicios, etc, están distribuidos en varios servidores alrededor del mundo-, el beneficio principal desde mi punto de vista, es que todas las aplicaciones de Google Docs son colaborativas, usted puede editar a dos, tres, cuatro, cinco, no sé hasta cuantas manos sus documentos, todo en tiempo real, una experiencia muy bonita y del siglo XXI.

2 Referencias, citas, documentos, hojas, y la muerte de las fichas bibliográficas

Seguro usted ya comenzó a leer como desesperado, o simplemente a archivar montones y montones de papeles que le podrían servir, una cita a la vez, en la elaboración de su tesis, a la mejor, si es organizado, tiene ya un cajón lleno de tarjetitas con referencias bibliográficas y resúmenes elegantes, si es así "you're doing it wrong!", en realidad no tanto, puede que esté confortable y le sea más útil, pero en mi caso soy una persona que a) no tiene un gran sentido del orden, b) perdió la memoria por demasiada exposición al internet y c) disfruta de las redes sociales. 

Si usted es como yo, o si le gusta experimentar, o si necesita una forma de guardar sus referencias bibliográficas, existe dos opciones gratuitas que ayudan con el abc arriba mencionado Zotero y Mendeley, ambas soluciones le permiten administrar sus fuentes bibliográficas y además tienen plugins para que pueda poner las referencias en el formato que más le guste.

Mendeley reference manager logo

3 Usted escribe su tesis

4 La publicación del trabajo más revolucionario hasta este día y quien sabe quizá también hasta mañana y el día después de mañana

CreateSpace

Después de todo ese arduo trabajo concluye la tesis y considera que es un trabajo digno del mundo y no sólo para conservarse en los recuerdos vergonzosos, entonces ahí está CreateSpace, donde podrá preparar todo para imprimir su libro y llevarlo a la venta, impresión en demanda, te asignan un ISBN y no estás atados a ellos para una posterior comercialización.

5 Conclusiones

Ahora está listo para escribir una Tesis 2.0, y publicarla y venderla -si encuentra compradores-, recuerde agregarme en los agradecimientos de su tesis si le sirvió de algo esta entrada convulsa en un blog poco serio. 

Sobre lo moral

Digamos entonces que el bien es algo difícil de enunciar, y la definición que estoy a punto de ofrecer no será a todos los efectos correcta, pero aún así la argumentación, me parece, se mantendrá -que complicado predecir-se-.

 
El bien es el ideal absurdo de congruencia del mundo; es importante aclarar que me refiero a una encarnación especifica de la idea del bien, la de la civilización occidental moderna, que no tiene mucho que ver con las concepciones teológicas o clásicas (cf. la Biblia, etc.). La congruencia del mundo es la consideración metafísica de la existencia constitutiva de un orden en la realidad -orden que algunos consideran inefable, y otros insisten en creer que todo puede ser dicho-; la existencia de ese orden exigiría al hombre actuar de cierta manera, pero también -desde que el hombre se sabe libre-, implica que el hombre puede transgredir el orden, haciendo del hombre un ser ajeno al mundo -o al menos eso es lo que cree-.
 
Tenemos entonces a un hombre que es habitante de un mundo que le es ajeno, que vive bajo un orden que no pude ser deducido del mundo, puesto que el orden es metafísico, no se encuentra en el mundo el mundo discurre en él. 
 
Lo bueno es la adecuación a este ideal de congruencia; queda por decir como accedemos al bien, la creación de puentes que van al otro lado del río de la existencia es una empresa complicada y tendríamos primero que demostrar que el puente podría termina en alguna parte (cf. Cortázar); la ciencia es un esfuerzo de construcción de ese puente, su preocupación por el carácter metódico y reproducible de sus avances la ha llevado a construir una gran e impresionante estructura pero que toda se encuentra de nuestro lado, es tan grande que a muchos los llena de esperanzas -tan grande que ya debemos de estar cerca de cruzar al otro lado-, pero otros consideran es el inicio de un fracaso espectacular -es tan grande porque no podemos construir en ningún otro lugar-. También tenemos la religión, con su acercamiento más burdo -o/y bello-, el puente -dice- ya esta construido y le denominaron muerte, pero como la muerte es un momento muy último, dependiendo de la religión existen soluciones para el aquí y ahora, entregadas por Dios -otra encarnación del bien, ¿no lo había notado?-, para proceder antes del punte, y que el cruce sea mero tramite. 
 
Existen también quienes ponen muy en duda la existencia del bien, del orden y de la metafísica en general, pero a estos que algunos creen dignos de la hoguera -aunque no tanto porque contaminar está muy mal visto en estos días-, no intentan la entrega del hombre al maléfico, desacreditar el bien no pasa necesariamente por la erradicación total de una manera normativa de actuar, lo bueno se mantiene pero no ya como un referente a un ideal metafísico, sino, como complejo procedimiento de determinación social, que depende fuertemente del contexto -y en contexto echamos tantas cosas, desde la fecha, hasta el lugar, pasando por los imaginarios, etc-
 
Partir desde esta definición liquida del bien, y hacer de la sociedad el actor que decide y se impone límites, es también enfrentar al individuo al hecho de que su libertad no es esa cosa absurda que no encuentra limites más que en la muerte. Pero también, hace del bien un factor de resistencia al cambio, además, funciona como un proceso de exclusión de prácticas que al no ser bien entendidas se les califica de malas. 
 
El mal, entonces es un actor de cambio fundamental, lo malo es lo que se escapa al proceso más importante de protección social, pero además es la crítica fundamental a la sociedad instituida.

Aproximaciones a la no-esperanza.

Sabemos tanto que hemos dejado de creer en lo que sabemos. Perdimos la certeza.

Ahora nos resulta inocente la pretensión de orden, podríamos pretender buscar uno sin esperanzas de encontrar algo, pero nos queda mejor creer.

La revolución terminó, actuar se ha vuelto un capricho de aquellos que sienten pueden salvar al mundo, ergo creen en un mundo en desgracia, en la necesidad de salvación.

¿Qué más queda a quienes gustan de estudiar eso que un día llamamos sociedad, y nos abandonamos a creer en ella, añadirle atributos, colgarle sentidos y explicaciones? Nada. Decir, explicar, conocer, significar, imaginar, todo nuestro afán de predecir, de adelantarnos a un discurso presente es intentar negar nuestra muerte.

Pensar es el acto de distracción humano para olvidar que muere, es un acto circular, natural en el sentido de carente de significado. En tanto que morimos decidimos soñar para olvidar que lo hacemos, en el sueño creamos a la muerte para tener porque soñar.

Nacemos en un mundo imaginado mil veces, aparecemos en el seuño de otro para aprender a soñar, soñamos con orden y heredamos sueños.

Por alguna circunstancia, aprendimos a enfrentarnos al mundo imaginándolo distinto, descubrimos que podíamos mentir, alejarnos del sueño de los otros y hacer del nuestro un lugar mejor.

Hay hechos que no pueden ser dichos, escapan a los lenguajes. Algunos como los que se refieren al lenguaje mismo, necesitan de la creación de un meta-lenguaje, para poder ser expresados, y para hablar de estos meta-lenguajes, necesitamos seguir inventando al infinito cuestión de tiempo y esperanza.

Lo que escribo se ha dicho una y otra vez, cuestión sin importancia, la importancia de no-decir es algo psicologizable, vanidad o alguna otra palabra que contribuirá al embrollo con un nudo más.

Que bellos son los círculos, libertad en un circulo, libertad al infinito ir y venir, volver a empezar, soñamos que soñamos y no hay salida.

El grafografo: "Escribo. Escribo que escribo...", ascender tres o cuatro niveles para verse completamente hundido.

Me gustaría poder escribir un cuento en el que todo quedara claro, donde el lector no pudiera perderse, me guestaría develar la ausencia de puertas, la hoja vacia.

Queremos terminar el mundo con la historia, con el hombre, animal imbécil que intenta destruirse a sí mismo, o animal genial.

Resumamos con un diagrama:

Diag1

Y entonces podemos decidir bajarnos del viaje, saltar del sueño a la hoja en blanco, quizá volvernos budistas.

Sólo por recordar a aquellos que me dirán preocupados: ¿y la pobreza?, ¿qué con el sufrimiento y el amor?, eres un egoísta te has vuelto ultra-individualista-me-importa-muy-poco-si-algo-pasa. No tengo palabras para ellos, podría ser cierto, aún así no salvo al mundo, ni quiero ser salvado.

La necesidad de presentar un argumento lógico me constriñe a un juego dónde no puedo más que perder, suficiente, decido no jugar.